Días 20, 21, 22 y 23: El Calafate y Torres del Paine
31 de enero de 2010
Me he despertado sobre las 8:30 y al cabo de una hora hemos parado en Río Gallegos. Río Gallegos está más abajo que El Calafate –es donde tomaré el avión hacia Ushuaia- de modo que he hecho una vuelta bastante idiota. No sabía que este sería el recorrido, pero de todos modos es mejor que hayamos venido por la ruta 3, la de la costa este de Argentina; porque la ruta 40 es de gravilla y además de ser un viaje terrible hay bastantes puntos para que el autobús se estropee.
En Río Gallegos ha subido una pareja de Barcelona, aproximadamente de mi edad, que está pasando un mes por Argentina. He estado poniendo experiencias en común con ellos, lo típico, y luego me he puesto a transcribir en el ordenador lo que había escrito hasta el momento. Ya en El Calafate, he ido con los tres chicos de Estados Unidos hacia El Calafate Hostel. He dejado las cosas en mi habitación, he reservado las actividades que quiero hacer estos días (glaciar perito moreno, navegación por todos los glaciares y visita a Torres del Paine) y he ido con ellos a comer. Al acabar hemos dado una vuelta por el pueblo, y luego les he acompañado a reservar su actividad para mañana: Trekking de 4 horas sobre el glaciar Perito Moreno. Yo había reservado una excursión para ir a las pasarelas desde donde se puede ver el glaciar, pero al final me han dado envidia y me he apuntado con ellos. Son 650$, más el alquiler de unas botas y unos cubrepantalones, pero creo que va a valer la pena.
Ya de vuelta en el hostal, he ido a la cocina a preparar la cena y la comida para la excursión del día siguiente; allí he conocido a Agustina y Paula, dos chicas de capital que van hacer las mismas excursiones que yo en los próximos días, a excepción de mi improvisado trekking, el Big Ice.
1 de febrero de 2010
Hemos montado en el autobús hacia el Parque Nacional Los Glaciares a eso de las 7 de la mañana. Al llegar hemos ido a las pasarelas a ver el Glaciar Perito Moreno, antes de empezar el Trekking.
Durante el paseo por las pasarelas hemos visto un par de desprendimientos. La verdad es que el glaciar es impresionante, con ese tamaño, esas formas y esos tonos azulados. Después hemos vuelto al micro para montar en un barco que nos ha llevado al otro lado del río. Cuando nos dirigíamos al campamento del bosque que está junto al glaciar, donde nos iban a dar los grampones para poder andar sobre el hielo, hemos visto como un témpano enorme de hielo se ha desprendido hundiéndose en el agua; 5 segundos después ha emergido. Ha sido alucinante, parecía como si alguien le hubiera dado al botón de rewind.
Antes de ponernos los grampones hemos hecho una caminata de hora y media de ascenso por el bosque que ha sido matadora, pero las vistas eran también preciosas. Por el camino hemos visto a la gente que hacía el minitrekking, una caminata más corta por la parte del glacier que tiene menos desniveles.
Ya en la superficie del glaciar, nos hemos puesto los grampones y hemos empezado la excursión. No pensé que fuera tan alucinante la experiencia de andar sobre el glaciar; es lo más bonito que he visto en toda mi vida. A pesar de que las botas me han estado haciendo llagas durante toda la caminata, he disfrutado muchísimo de las formas del hielo, los ríos de agua azulada e incluso hemos visto una cascada interna.
Hemos vuelto al campamento al cabo de 3 horas de caminata. Se suponía que eran 4, pero creo que se ha acortado porque uno de los que iban en la excursión ha vomitado 4 ó 5 veces. Antes de embarcar de nuevo para volver a El Calafate, Samuel, Daniel, Ariev y yo nos hemos sentado a observar el glaciar.
En el barco nos han dado un vaso de whisky con hielo del glaciar y un alfajor y en el autobús hemos caído todos muertos de sueño.
Ya de vuelta, he preparado la comida para mañana y me he ido a cenar con los yankees a un bar muy cutre y con decoración navideña –pero barato- que nos recomendó la pareja de catalanes. Hemos comido con ellos y luego hemos vuelto al hostal para intercambiar las fotos del Perito Moreno, ya que Dan y Sam se van mañana de excursión a El Chaltén y no les veré hasta dentro de unos meses, cuando ya esté instalada en Buenos Aires.
2 de febrero de 2010
Desde que he empezado el viaje no he dormido 8 horas ningún día. Siempre soy la que antes se levanta en la habitación y a menudo la última que se acuesta. Hoy nos han venido a recoger a las 7:15 para llevarnos a hacer la navegación por el parque y avistar el glaciar Upsala (el más grande de todos) y otros glaciares de la zona.
Ayer tuve que pagar entrada de turista porque al ir con los yankees se notaba que no era autóctona, pero hoy como he ido con Pau y Agus he pagado la entrada nacional, como el resto de veces.
Hemos embarcado a las 10:30 en un barco muy pijo lleno de adultos. La mayoría de las excursiones concertadas son así, para jubilados. Hemos tomado unos mates aprovechando que quedaba un rato para acercarnos hasta el primero de los glaciares.
Hemos ido hasta cerca del glaciar Upsala, pero no hemos podido verlo de cerca porque había demasiados témpanos de hielo desprendidos, y tampoco hemos podido ir a la Bahía Onelli donde íbamos a desembarcar, pero para compensarnos hemos ido a ver el Perito Moreno (otra vez).
En total, hemos visto el glaciar Spegazzini, que es el más alto de todos, otro glaciar más pequeño que estaba en la cuenca de una montaña y el Perito Moreno. Como en la otra navegación que hice para ver el Bosque de Arrayanes y la isla Victoria, se me ha hecho muy pesado estar todo el rato encerrada, pero la verdad es que me lo he pasado muy bien con estas dos chicas.
Al acabar hemos vuelto a El Calafate, durmiendo en el autobús, como siempre. No sé qué me pasa, pero me quedo dormida en todas partes y casi siempre con la baba asomando.
3 de febrero de 2010
Hoy nos hemos pegado la gran madrugada. Hemos ido a ver al Parque Nacional Torres del Paine, en Chile, y el autobús ha salido a las 5:30 de la madrugada. Sobra decir que la mayor parte del trayecto la hemos pasado durmiendo. Hemos llegado a la frontera sobre las 10 de la mañana, donde me han sellado el visado y nos han revisado las mochilas para comprobar que no lleváramos frutas, verduras o carne.
Al parque hemos entrado pasadas las 11 de la mañana. Esta excursión normalmente se hace a pie en 3 ó 4 días, haciendo un recorrido llamado “W”. Nosotras hemos vuelto a hacer la excursión de jubilados, y menos mal, porque yo tengo los pies llenos de ampollas por culpa de las botas que alquilé para hacer el treking en el Moreno.
Hemos visto las tres torres, varios lagos y montañas y una cascada; además de guanacos (llamas salvajes); y sobre las 17h hemos ido al micro para volver a cruzar la frontera. Les he preguntado si mi visado de 3 meses empezaba desde 0 hoy y me han dicho que sí, que cada vez que cruce la frontera tendré un nuevo visado de 3 meses, así que no puedo estar todo el tiempo que quiera en el país. Aún así no creo que me quede para cuando empiece a hacer frío.
La vuelta a El Calafate ha sido bastante angustiosa. He intentado dormirme, pero no podía porque salía aire frío; así que he ido a decírselo al conductor. Me ha contestado que acababa de poner el caliente –mentira- así que me he sentado y me he dedicado a observarle a través del retrovisor. Había puesto el aire frío porque se estaba durmiendo. Se le caía la cabeza cada 20 segundos y cerraba los ojos cada 15, así que he estado más de 2 horas mirándole fijamente con impotencia para asegurarme de que no los cerraba durante mucho tiempo.
Hemos llegado una hora más tarde de lo previsto al hostal, como a las 22:30, y hemos estado cenando y hablando con Ariav. A la 1 nos hemos despedido y nos hemos ido a dormir. Es una suerte, porque Pau y Agus van a ir a Ushuaia el viernes por la noche, así que coincidiremos un día las 3 allí.
Curiosidades:
1. El sobrenombre de ‘Patricia’ en Argentina es “Pato“.
2. El color azul de los glaciares se debe a la reflexión de las ondas de la luz, dado que la onda azul es la más potente. La intensidad del color se debe a la compactación del hielo.
3. El glaciar Perito Moreno es el más popular del Parque Nacional porque es el que más desprendimientos de hielo tiene. Su superficie es mayor al de la ciudad de Buenos Aires y su altura sobre el nivel del río es de 60 metros y por debajo del mismo dobla su tamaño.
4. Las aguas del río y el lago Argentino, el lago que baña el Parque Nacional, tienen un color muy lechoso que las hace opacas.
5. La ciudad de El Calafate debe su nombre a dicha fruta, que abunda en la región. Se parece mucho a la grosella y de ella se hacen helados y dulces (mermelada).
6. En argentina la ‘b’ y ‘v’ son “be larga” y “be corta” y la ‘w’ “doble ve”. En Chile se dice como en España.





GUANACOS!!!!
El otro dia me lo pasé entero siendo un guanaco.
La fama del Perito Moreno también se debe a que una vez cada X años (normalmente no menos de diez) se deshace casi completamente y los desprendimientos son enormes y aún más espectaculares que lo que viste. Cuando pasa eso en Argentina siempre lo ponen en la televisión. Lo malo es que no se puede organizar una visita para esos días concretos porque es imposible predecir con antelación cuándo va a ocurrir.