Días 17, 18 y 19: El Bolsón
28 de enero de 2010
Me he despertado a las 7 para seguir escribiendo lo que he hecho estos días y para contactar con plataforma10 y pedirles que me devuelvan el dinero del billete de Neuquén a San Martín en el que viajé de polizón.
Cuando los chicos han bajado he desayunado con ellos: panecillos con mantequilla y mermelada de frambuesa, todo casero, una delicia. Al acabar hemos llamado a un remis que nos ha llevado a la base del Piltiquitrón. Hemos recorrido un camino muy empinado hasta el bosque tallado, un bosque cuyos árboles fueron tallados tras haber sido chamuscados en un incendio a finales de los 80. Uno de esos árboles sirvió de inspiración para la creación del personaje de los Ents (los árboles gigantes que caminan en El Señor de los anillos).
Después de sacar algunas fotos, hemos seguido el ascenso hasta una cabaña donde está el mirador. Una vez allí, las chicas han querido probar la pizza casera, así que Rami, Mauro y yo hemos bajado hasta el pueblo para ir a comer a la feria de artesanos que montan cada martes, jueves, sábado y domingo. Hemos comido con Vicky y Luciana, las dos chicas que iban a ir justo después a hacer la excursión y hemos dado una vuelta para comprar algunos regalos. Yo sólo me he comprado una trenza para usarla a modo de diadema porque ya llevo la mochila bastante llena.
Luego nos hemos reunido con Gimena, Giuli y Anita, las chicas que comieron la pizza en la montaña y fuimos a tomar un helado a Jauja, una heladería artesanal muy famosa en El Bolsón y en Bariloche. Como todavía era pronto, hemos apurado un poco el día yendo a el Lago Puelo en autobús, aunque ya hacía un poco de frío, pero por lo menos podemos decir que hemos visto algo más.
Ya de vuelta al hostal, he parado en el supermercado para comprar la cena. Al tener una cocina compartida, resulta bastante engorroso cocinar, pero es lo más económico. Luego hemos ido a tomar algo al bar del hostal. Me he pedido un daiquiri, pero me he quedado con ganas de probar la Amarula, un licor que proviene de un fruto, la marula, con el que se emborrachan los animales de las zonas de África donde los hay. Dicen que sabe como el Baileys, pero yo hace tiempo que tengo ganas de probarlo porque en un trabajo de la universidad usamos ese ingrediente como parte de la receta para la creación y promoción de un nuevo producto.
29 de enero de 2010
Hoy ha llovido hasta las 14h, así que hemos tenido que anular la caminata/cabalgata que teníamos pensado hacer hasta el Cajón del Azul, un lago que está en un precipicio, donde precisamente murió un chico hace apenas una semana porque resbaló y cayó al río cuando le estaban tomando una foto. El grupo de Tigre no sabía qué hacer, así que yo me he apuntado a una excursión a caballo con otra chica del hostal. Tenía pensado montar a caballo en El Calafate, mi siguiente parada, pero aquí es más económico y es el doble de tiempo. Hemos estado cabalgando 4 horas y hemos visitado la Cascada Escondida y la Cabeza del indio, una roca cuyo perfil tiene la forma de una cara. Lo de que es cara de indio es bastante gratuito, en la excursión al bosque de arrayanes y la isla Victoria también había unas montañas cuyo perfil recordaba al de un hombre y también dijeron que era un indio.
En cuanto a la cabalgata, mi caballo casi me tira las dos veces que hemos cruzado el lago. Aún así ha sido, junto con el rafting, de las mejores excursiones que he hecho por el momento.
Al acabar, he vuelto con Marian al hostal porque me había quedado sin saldo y sin batería para llamar a la mitad del grupo que se había ido al centro; y me he ido de nuevo para allí con los que estaban en el hostal. Hemos ido a un restaurante a cenar cordero patagónico. Buenísimo. Luego hemos vuelto al hostal, ellos se van mañana a las 9 de la mañana y yo algo más tarde, a las 11:40.
30 de enero de 2010
Esta mañana ha sido movidita. Mucha gente se ha ido hoy y otra tanta se va de excursión 5 días. He despedido a los chicos de Tigre, he desayunado, me he preparado la mochila y he tomado un remis hasta la parada del autobús. He pasado el resto del día en un bus camino a El Calafate. El viaje serán 25 horas en total, llegaré mañana sobre las 13:30.
De momento en lo que llevo de viaje, El Bolsón ha sido donde más españoles me he encontrado. En mi habitación había un vasco que aprovechando el paro se ha venido a recorrer parte de Sudamérica, en la otra había pareja de Barcelona que va a estar todo un año recorriendo Sudamérica; y en el restaurante donde cenamos anoche uno de los camareros era también de Barcelona y llevaba ya 3 años aquí.
En el resto de lugares no he encontrado españoles, a excepción de un madrileño en Mar del Plata que llevaba 3 ó 4 años aquí y una chica de Vitoria que trabaja en el hostal de Bariloche desde hace medio año.
La verdad es que es bastante fácil conocer gente si viajas solo, de momento ya tengo más de 20 números de teléfono en mi móvil argentino, aunque resulta agotador. Las primeras tomas de contacto con la gente son siempre iguales; no sé cuántas veces habré repetido de dónde soy, qué voy a visitar y qué hago aquí. Además a la mayoría de la gente no la sueleo tratar durante más de 1 ó 2 días, porque en cada lugar no estoy más de 4; así que con algunas personas te queda la sensación de que con algo más de tiempo se podría entablar una amistad. La suerte es que como la mayoría de la gente que conozco es de Buenos Aires y tengo pensado quedarme allí un par de meses, no siento haber invertido tiempo en una relación con alguien a quien no veré nunca más.
Por otro lado, muchas veces prefiero estar sola; supongo que porque anteriormente me dedicaba mucho tiempo a mí misma, sobretodo por la noche, y aquí no me suelo acostar más tarde de la 1. Y bueno, en cuanto a Internet; apenas me conecto, no tengo tiempo para ello y tampoco siento la necesidad que sentiría en Barcelona.
Volviendo al resumen del día; En el autobús de El Bolsón a El Calafate viajan tres chicos de Nueva York con los que hice rafting en el río Manso, aunque están en el piso de arriba y sólo hablo con ellos cuando bajamos a hacer alguna parada. Durante el trayecto he seguido escribiendo para el blog y he visto varias películas: La parte final de Sherlock Holmes, con unos subítulos pésimos que no ayudaban nada a entender a Robert Downey Jr. hablando tan rápido y con acento británico antiguo; 2012 en inglés y con subtítulos decentes; y Ghost city y I love you, man, la última de mi amado Jason Segel, pero en mexicano. He preferido leer los subtítulos en inglés porque el doblaje es pésimo; además del acento, hay muchas cosas que podrían haber traducido literalmente y seguirían siendo graciosas, pero que traducen gratuitamente y mal.
Luego han puesto una película de acción, pero ya me dolían los ojos; así que he preferido dormir.




El pino Argentino es para mi futuro coche? jajajaja Es broma poma
Subo el Lunes 15 si todo va bien, ya te contaré!
Un besooo flor de loto!
Joe, que envidia me da leerte…yo aquí, estudiando para los exámenes de febrero. Un beso, Patricil, disfruta el viaje como lo estás haciendo, mola leerte! Y ver tu cuaderno:D
El sur parece ser una zona que inspira mucho a los cineastas, aprovecha para ¨afanar¨ideas!
Que envidia me das! Aunque yo este finde me voy a Gualeyguachú al carnaval de Entre Rios.
Ya te contaré!
Sigue disfrutando y relatándolo!
Besos!!