Días 15 y 16: Bariloche y El Bolsón
26 de enero de 2010
Hoy me he levantado y he ido a hacer una excursión organizada cerca de Villa la Angostura. Un autobús me ha recogido a mí y a otras dos chicas que se alojan en el hostel que está junto al mío y hemos ido con más gente en un autobús hasta el Parque Nacional Arrayanes, donde hemos navegado durante 1 hora en el lago Nahuel Huapi para llegar al bosque de Arrayanes, que está poblado por árboles de esa especie, obviamente. Dicen que la cabaña de ese parque es la de la película Bambi.
Hemos paseado por allí durante 40 minutos y hemos vuelto a embarcar para ir a la isla Victoria, donde hemos tenido tiempo libre para comer y tomar el sol en una playa de arena volcánica.
A las 17.30 hemos vuelto a embarcar, otra vez, para salir del parque. La excursión está bastante bien, pero se hace muy pesado pasar tanto tiempo en el barco.
Ya de vuelta, he cenado con mis compis de habitación, nos hemos tomado unas cervezas y nos hemos acostado.
27 de enero de 2010
Hoy también he madrugado, para variar. He preparado el equipaje he ido a hacer ráfting el río Manso, cerca de Río Villegas, donde me he quedad para tomar un bus hacia El Bolsón, mi siguiente destino.
Hemos ido unas 12 personas en una furgoneta hasta un campamento que está a unos kilómetros del río Manso, a hacer un segundo desayuno y equiparnos con el neopreno, el chaleco salvavidas y el casco. De allí hemos tomado de nuevo la furgoneta hasta el río, donde hemos montado en las balsas.
Ha sido la primera vez que hacía ráfting, y ha sido muy divertido, sobretodo porque en uno de los rápidos nos hemos caído todos de la balsa. El río cruza la frontera de Chile y es de nivel 3 y medio (el máximo es de 5, creo); tiene 10 rápidos en total. El tramo antes del último rápido nos hemos tirado al agua y nos hemos dejado llevar por la corriente. El agua estaba helada, para variar.
Nos hemos puesto ropa seca y hemos vuelto al campamento para comer un asado. Luego me han dejado en la parada de Río Villegas, donde he tomado el bus hasta El Bolsón.
He llegado a El Bolsón por la tarde y he tomado un remis (taxi que en teoría es más económico) hacia el hostal El Pueblito. Las dos chicas de mi habitación en Bariloche se alojaron allí y me dijeron que es muy hippie. En realidad, El Bolsón es en sí lo es; está en un valle entre dos cordilleras de montañas y de aquí son típicos los productos artesanales como las mermeladas de frutas, la mantequilla y la cerveza.
El hostal está a las afueras del pueblo, y se puede llegar a él en colectivo (pasa uno cada hora) o en remis. Es una casa de madera situada al lado de un riachuelo, con un patio trasero con amacas colgadas de los árboles, una pequeña cancha de fútbol y una cabaña de madera que hace las veces de bar. En ninguno de los hostales está permitido entrar alcohol, de modo que hacen negocio con esto.
Marcel, uno de los que trabajan en el hostal, me ha enseñado la casa y me ha dado un mapa indicándome las excursiones que hay disponibles. Esta vez estoy en una habitación mixta con 11 personas más, pero después de haber hecho el camino de Santiago compartiendo habitación con más de 50 personas no creo que me resulte molesto; en realidad así es más fácil conocer gente. Lo malo de compartir habitación con desconocidos es que si no te acuestas el primero tienes que ser silencioso y alumbrarte con una linterna o el móvil y todo lo contrario por la mañana; y que tienes que ser ordenado, cosa que a mí me resulta difícil porque soy una gran acaparadora del espacio.
Después de instalarme, me he conectado un rato, me he duchado, he lavado mi ropa y he bajado a cenar. En este hostal la cena no está incluida, pero como no he tenido tiempo de ir al supermercado, me ha tocado pagar 32$ por un plato de pasta. He compartido mesa y cena con algunas de las personas que han llegado hoy al hostal. Una chica de Berlín y tres chicas que viven cerca del Tigre (Buenos Aires) que han venido con otras dos chicas y dos chicos más. Les he preguntado qué iban a hacer mañana y pasado porque para los lugares que yo quiero visitar hace falta tomar un taxi hasta la base de la montaña y cuesta 90$ y 30 y pico cada uno, así que compartir me sale mejor. Ellos tienen pensado hacer lo mismo que yo, así que les he dicho que cuenten conmigo: Mañana iremos 6 de nosotros al monte Piltriquitrón por la mañana y por la tarde a la feria que hacen en el pueblo y las otras dos chicas harán justo lo contrario.

Lo de la cabaña de Bambi viene porque Walt Disney estuvo en la Patagonia justo antes de hacer esa película (mi abuela siempre me cuenta que en esa ocasión lo conoció personalmente, cuando ella era una niña y vivía en la provincia de Mendoza). Se comenta que se inspiró en ese bosque para los escenarios y hasta los animales que aparecen en Bambi.